La bergamota de Calabria y el styrax hondureño abren este acorde cálido y especiado. El sándalo de Amyris, el elemi y el azafrán envuelven la sobredosis de Gaharu Buaya en el corazón. Esta madera coriácea y animálica ilumina el cuerpo de la fragancia. Un jugoso acorde de frutas y ozono inicia la fusión de diferentes notas de pachulí, sándalo y maderas de ámbar. Un cóctel rico y adictivo de extraordinario poder.